Pensamiento
- El Personalismo Integral
Entre muchos de los logros de este pensador personalista es el haber elaborado un esquema antropológico donde sistematiza una antropología filosófica recogiendo de los filósofos personalistas todas las características esenciales para explicar la persona humana. Dicha propuesta se recoge en su libro “Antropología una guía para la existencia” y en concreto se puede ver de una manera muy pedagógica en el diagrama elaborado sobre la persona. En ella se presenta un eje, donde se supera la bipartición clásica de alma-cuerpo, y que se divide en cuerpo, psique y espíritu. En el otro eje se sitúa la afectividad (el sentir), el conocimiento (el conocer) y el dinamismo (el querer). Aunque intelectualmente se puedan distinguir estas partes en la persona, es importante destacar que la persona es una sola y todas estas dimensiones están integradas de una manera muy profunda y unitaria en el yo.

Diagrama de Burgos
El autor, en un principio, definió descriptivamente su antropología como personalismo ontológico moderno (2015) y luego pasó, para distanciarse de la nomenclatura clásica y acuñar una denominación más contemporánea, a llamarse personalismo integral (2020). Se define el personalismo como una escuela particular de filosofía originada en una época concreta y con una temática y categorías propias, que centra a la persona en el origen de toda la antropología. Con una fundamentación metafísica realista, por eso aquello de ontológico; pues a pesar de introducir conceptos modernos como la conciencia y la subjetividad personal, su antropología sostiene y defiende una raíz sólida y profunda de consistencia ontológica en la persona, fundamentada dicha subsistencia en el “yo”.
Su antropología tiene como referente fundamental la antropología planteada por Karol Wojtyla en Persona y Acción, quién trató de realizar una síntesis entre la filosofía clásica-tomista y la filosofía moderna. Se caracteriza por ser una filosofía realista, pero se distingue de las demás en que se organiza y estructura fundamentalmente en torno al concepto de persona y aborda desde ella categorías y temas tratados de una forma innovadora, original y pertenecientes a la filosofía moderna, como son: el giro antropocéntrico –paso del qué al quién-, el yo y la identidad personal, substancialidad y subsistencia; intimidad, consciencia, psique y subjetividad; la afectividad y el corazón; la interpersonalidad y la comunidad; trascendencia y religiosidad, el sentido de la muerte y la vida, la corporeidad y la sexualidad, el varón y la mujer, temporalidad y espacialidad; los valores morales, la libertad, autoposesión y autodeterminación; la acción, apertura y perfectibilidad, etc.
2. La Teoría Personalista
El prof. Burgos distingue el personalismo, que entiende al ser humano como persona, del humanismo que es cualquier pensamiento que le da valor al ser humano en general. Esto viene bien definido en su Teoría Personalista, que ha tratado de dar forma al personalismo como una filosofía unitaria que surge en un momento determinado del siglo XX con unos rasgos estructurales comunes, a pesar de la multiplicidad de tipos de personalismo: el personalismo realista, existencialista, vitalista, dialógico, comunitario, ontológico clásico, integral; y sus principales representantes: Maritain, Monier, Nédoncelle, Sheler, Von Hildebrand, Stein, Buber, Wojtyla, Guardini, Marcel, Marías o Zubiri.
Todos ellos comparten los siguientes rasgos estructurales: 1) la persona como punto central de la arquitectura conceptual. 2) Estructura tridimensional de la persona: espíritu, cuerpo y psique 3) Defensa del amor, de la afectividad y el corazón, superando las antropologías que sólo ensalzan la razón y la voluntad. 4) la persona es un ser relacional y comunitario; se construye a sí misma en la relación, en la donación y en el encuentro con el-otro. 5) la persona humana se presenta en dos modulaciones, como varón y como mujer. Se entiende el cuerpo como materia espiritualizada 6) Uso de categorías propias y exclusivas para explicar a la persona, alejadas de la nomenclatura metafísica convencional: paso del qué al quién, el yo, la subjetvidad o la conciencia 7) La persona es libre y autodeterminante 8) Es un ser moral pues es capaz de elegir entre el bien y el mal. 9) Método personalista: un análisis experiencial directo del ser humano, que integra elementos objetivos y subjetivos. 10) La epistemología es realista y comprende el conocimiento sub-objetivo 11) El personalismo se postula como saber metafísico porque da una explicación última de la realidad; la persona, y no el ente, se convierte en el analogado principal. 12) Se considera a Dios como Persona, y responde a muchas de las reflexiones sobre el sentido del sufrimiento, de la vida, la muerte, etc.
3. Epistemología
El personalismo integral tiene su propia metodología y teoría del conocimiento: la experiencia integral. Esta propuesta epistemológica parte de la introducción de Karol Wojtyla a su libro Persona y Acción, donde propone la experienciacomo concepto que puede integrar el realismo y la subjetividad; la filosofía del ser y la filosofía de la conciencia. El desarrollo de la propuesta de la experiencia integral del prof. Burgos comenzó con su libro de La experiencia integral: un método para el personalismo. En él compara las propuestas epistemológicas de Tomas de Aquino, Kant y Husserl. Prosiguió con La vía de la experiencia o la salida del laberinto; una obra de carácter más divulgativo y didáctico, y culminó con una teoría sólida y análisis exhaustivo sobre el conocimiento ordinario y el conocimiento científico, por otro, en su libro La fuente originaria: una teoría del conocimiento.
La propuesta de la experiencia integral trata de unir las dos tradiciones; por un lado, es realista porque parte de la premisa de que podemos conocer de manera objetiva realidades independientes al sujeto, y, por otro lado, es moderno porque considera el dato antropológico, también objetivo, de que es la persona única e irrepetible la que conoce desde su subjetividad, por lo que no todos conocemos de la misma manera.El proceso cognoscitivo se da de manera unitaria: los sentidos son inteligibles y la inteligencia es sentiente. Comienza con la experiencia; donde la realidad es rica, variada, cambiante y fluida. Sin embargo, el conocimiento necesita de una estabilidad, y una objetivación para hacerlo aprehensible y comunicable. Es aquí, donde entra la segunda fase del conocimiento: la inducción comprensiva en la que se transforma la experiencia vital en conocimiento estable, que identifica unidades de significado, dando como resultado la noción. El ciclo del proceso del conocimiento se completa en el retorno. El objetivo del retorno es examinar las nociones para ver si son verdaderas y precisas. Se produce cuando volvemos a la experiencia a partir de un sistema nocional, y se cotejan las nociones con la experiencia de la cual una vez partieron. En la práctica se nos presenta como un proceso unitario y biográfico; de forma que cualquier persona no puede experimentar sin un sistema de nociones en el cual está ya irremediablemente está instalada.
4. Ética
Para el personalismo integral la ética, comienza con la experiencia moral: el hecho de que la persona en determinados momentos se encuentra que tiene que elegir entre el bien y el mal. Esta experiencia no se puede confundir con otros intentos de fundamentaciones externas como el placer, la utlidad, la emoción, la cultura, etc. pues se fundamenta en sí misma. Lo que sí necesita es ser explicada a nivel teórico y científico: desarrollar juicios sobre qué es lo bueno y qué es lo malo. Se aleja así de una ética más convencional de órdenes y mandatos circunscritos a lo que se debe o no se debe hacer. Así, para el personalismo integral lo bueno es lo que perfecciona de manera integral a la persona. A través de la autodeterminación las acciones perfeccionan o degradan a la persona de manera unitaria, así, por ejemplo, la persona puede plenificarse íntegramente y perder en otros sentidos parciales, como comodidad o dinero; o puede denigrarse a pesar de obtener ciertas ventajas.
Es importante cosiderar que lo bueno no sólo es universal sino también subjetivo, no todos estamos interpelados a llevar a cabo las mismas acciones buenas. Por lo tanto en la ética del personalismo integral, también se tienen en cuenta la parte universal que apela a todo ser humano por el hecho de serlo y la subjetividad, constituida por la singularidad e irrepetibilidad. Así, la toma de conciencia de que uno debe realizar una acción es lo que se llama la norma moral. Esta normal no proviene del exterior, no es una regla que le viene impuesta al individuo sino que surge en su conciencia como una acción concreta que debe realizar ante una situación puntual. Sin embargo, la norma aunque nace del individuo, también trasciende la situación en cuanto que se torna en ideal de comportamiento.
5. Metafísica
El prof. Burgos no ha desarrollado una metafísica propia sino que ha realizado una serie de reflexiones en torno a la metafísica en su libro: Personalismo y metafísica. En él propone que la metafísica debe estar al servicio de la antropología, desterrando la visión de que la antropología debe estar suboerdinada a la metafísica. La conexión entre los saberes no es jerárquica, sino del mismo rango, constituyendo lo que Burgos ha denominado átomo del saber.
Defiende la metafísica del ente o metafísica de lo real: El ser es un concepto inferido del concepto de ente (acto de ser y esencia), por lo que no se nos presenta de forma evidente en la realidad. A nivel epistemológico lo que captamos primero es el ente, se muestra como evidente y real, mientras que el ser es una comprensión posterior y secundaria. De modo que dividiría la realidad en entes personales y no personales.









